sábado, 9 de mayo de 2009

EL MEJOR RECITAL DE LA HISTORIA: THE ROOFTOP CONCERT

Quizá debería comenzar aquí con el clásico "érase una vez" con que se inician todas las historias entrañables, sin embargo, decidí que no lo haría, no por carecer de dicha característica lo que me propongo relatar, sino más bien porque constituye casi el capítulo final de una fábula iniciada unos cuantos años antes.
Mejor empezaré haciendo una relación de todo aquello que no fue y que permitirá apreciar su, a estas alturas, carácter de legendario: No hubo afiches pegados en cada muro de la ciudad donde acaeció, ni ningún otro tipo de publicidad: sucedió sin aviso previo. Las entradas no tuvieron el valor estratosférico de los recitales de Madonna: tan solo bastó a los afortunados estar en el lugar correcto, a la hora indicada. No duró los tres días de Woodstock, ni tuvo una sucesión interminable de artistas: fueron suficientes 42 minutos y 1 banda. Ni acudieron los tres millones y fracción de personas que tuvieron los Rolling Stones hace unos años en Río: tan sólo unos cuantos cientos de atónitos transeúntes. Por último, y entre tantas otras cosas que pueden decirse, tampoco tuvo el sonido etéreo de las presentaciones de Pink Floyd ni sus despliegues visuales. ¿Se puede adivinar a que me refiero?
Sucedió en Londres hace 40 años, exactamente el jueves 30 de Enero de 1969, bajo un amenazante cielo gris (no podía ser de otro modo en Londres). ¿La dirección? El número 3 de Savile Row. ¿Había allí alguna sala de conciertos? Definitivamente no, se trataba del edificio de Apple Records Corp. Hablo pues del "rooftop concert", el original concierto que los Beatles dieron en la azotea del edificio de su sello discográfico, que a la postre resultaría ser la última vez que se les vio actuar juntos.
Con posterioridad al "Album Blanco", los Beatles, atendiendo a una idea de Paul, decidieron que la grabación del siguiente LP iría acompañada de un documental que registraría todos los detalles de su proceso creativo; además, y como una forma de darle un magnífico corolario a la película (y a la vez apoyar la publicidad del film y el disco) se contempló la posibilidad de hacer una presentación en vivo. Se propusieron diversos lugares para llevar a cabo la actuación como, algún pequeño club, en referencia a sus inicios en The Cavern; o un anfiteatro en Grecia, entre otros. Sin embargo el 26 de Enero de 1969 decidieron que el lugar sería la azotea de su edificio corporativo.

Aquel gélido 30 de Enero al mediodía, los sastres de Savile Row (ahí se encuentran los talleres de los sastres de la ciudad), los oficinistas de calles aledañas que se encontraban en la hora del "lunch" y los transeúntes que circulaban por allí, se sobresaltaron por el estruendo que empezó a bajar desde lo alto de alguno de los edificios. Cuando identificaron de donde venía el ruido, pasaron rápidamente del azoramiento a no dar crédito a lo que oían: ¡eran los "fab four" absolutamente en directo y gratis! Colosal sorpresa si atendemos al hecho de que los Beatles seguían siendo el grupo más popular del Reino Unido, y que no tocaban en vivo desde el recital que dieron en Candlestick Park, San Francisco, el 29 de Agosto de 1966.

La voz se fue corriendo por la ciudad y la calle en cuestión se fue llenando de público hasta paralizar el tráfico, mientras otros trepaban a las azoteas de los edificios aledaños a la Apple Records Corp. para lograr ver tamaño acontecimiento. El sueño duró 42 minutos, momento en que agentes de la Scotland Yard forzaron el final del show, eso sí no por el caos que provocó en la ciudad, sino que por los airados reclamos de un comerciante de lana de la cuadra, quien tachó el suceso como una "vergüenza absoluta" y pidió el fin de "este maldito ruido". Al respecto Ringo declaró: Si con algo me decepcionó la policía es al no arrestarnos. Hubiera sido genial terminar el concierto en la azotea con un titular "Beatles terminan concierto en la Cárcel". Por otra parte John con su ironía habitual al finalizar la última canción se despidió de la audiencia diciendo: "Me gustaría agradecer en nombre del grupo y esperamos haber pasado la audición."

En fin, una banda genial sólo podía tener una despedida a su altura de los escenarios. Sin tours mundiales, sin lágrimas, sin usar la tribuna de los medios, sin comunicados rimbombantes, como lo hacen todos. Sólo ellos y su fiel público, tal como la historia comenzó. Simple, pero a la vez, soberbio. Inigualable, por más que algunos lo intenten, ¿o no, Bono?

He aquí, el "Rooftop concert", el único, el auténtico (no acepte imitaciones).




4 comentarios:

90era-kitsch dijo...

tanto k escribe este cabrooooo no me alcanza el tiempo!!!!
ando super resfriá asi k el seso no me da pa leer completo... de a poco lo leeré, vale?

abrazos

pd: kitale la verificación de palabras pa postear pk es una real lata :-P

Anónimo dijo...

Gracias por mantener la Beatlemanía vigente, y por tener a BEATLES MAGAZINE en tu lista. Muchos saludos.
Lovely Rita.

A dijo...

Puuucha, que lata sita noventera, pero tómese su buen jugo de limon con miel ;). Por otra parte, gracias por la visita y lea cuando quiera.
No cachaba que era el verificador (jejeje), pero ya caí y lo quité ¿alguna otra sugerencia? xD

Cuídese, y nos estamos viendo =)

Lovely Rita, gracias por la visita, y por supuesto, los beatles la llevan aun!!

Julio dijo...

Que pasaría si acá en chile ( guardando las distancias) ¿hicieran lo mismo los prisioneros? ya me imagino a Tapia afirmando a Narea para que no tire a Jorge desde la azotea... o quien sabe si por un par de lucas y una provisión de coca ( coca cola para los mal pensados) igual la hacen.... saludos A y nos estamos viendo pronto..... y escribe otro post.... hace rato que está este.

J.

( nos vamos a puras siglas...)